viernes, 17 de abril de 2015

Animales animados. Plankton.



Plankton


Gran villano de Fondo de Bikini y enemigo número uno de Don Cangrejo

Plankton forma parte de un grupo de organismos denominado plancton (¡lógico!). Llamamos plancton a todos aquellos seres vivos acuáticos (de aguas dulces o saladas) que no pueden desplazarse por sí mismos, es decir, llevan una vida a la deriva y se dejan llevar por las corrientes marinas y oceánicas.
 
Podríamos decir que el plancton es un grupo de organismos multicultural, pues hay una gran variedad de formas de vida dentro de este grupo:  bacterias, huevos de peces, algas, larvas, medusas, crustáceos y un largo etcétera. En muchas especies planctónicas los individuos brillan por sí mismos como si fuesen auténticas estrellas, formando la "bóveda celeste" de las profundidades marinas. A la emisión de luz por parte de los seres vivos la llamamos bioluminiscencia.
 
 
Ahora bien, ¿A qué grupo pertenece el famoso villano Plankton? Plankton es un crustáceo. Sí, has oído bien, un crustáceo, como las deliciosas gambas, los escurridizos cangrejos, los apreciados langostinos o los más apreciados percebes. Ahora bien, salta a simple vista que nuestro querido Plankton no es ni una gamba ni nada por el estilo, sino que es un diminuto copépodo. Un copépodo es un animal de unos pocos milímetros que, pese a ser pequeñísimo, posee numerosos órganos:  mandíbulas, boca, estómago, antenas, músculos, patas e incluso ¡un ojo! 
Hay copépodos cuyas antenas y patas están muy ramificadas, formando preciosos abanicos plumosos (imagen inferior).  Por otro lado, hay algunas especies que utilizan la bioluminiscencia para la comunicación y para confundir a los depredadores. ¡Es increíble como unos seres tan diminutos se las ingenian de esta manera para evitar a sus temidos depredadores!
Actualmente se conocen unas 12.000 especies de copépodos poblando prácticamente todo tipo de aguas; unos viven en aguas saladas, otros prefieren el agua dulce y hay algunos que habitan las aguas salobres. Incluso hay algunas especies de copépodos que sólo pueden vivir en aguas extremadamente frías como son las aguas antárticas.

Y la vida de un copépodo pasa. ¡Veas como pasa! Algunas semanas y se acabó. Y hay suficiente tiempo para todo. Para salir huyendo de los depredadores, para vencer a estos o para perder, para alimentarse y poder servir de alimento, tiempo para explorar centímetro a centímetro las aguas marinas, para brillar como una estrella, para reproducirse y dejar descendencia. Continúa de esta manera la perpetuación de la especie, la conquista de los mares, océanos y de sus profundidades.